el corazón se me puso 100`por hora y trate de encontrar motivos razonables para que mi madre o alguien con llaves de mi casa viniera a visitarme mientras corría a sujetar la puerta para que no se abriera, quien estuviera intentando acceder a mi casa seguía intentándolo, finalmente me atreví mirar por la mirilla.
Era una ranura de hierro antigua y al divisar que en el exterior había unas personas encapuchadas les grite :
-largo de aquí!! asquerosos!-a lo que no contestaron, aun que cesaron sus intentos con la puerta
y de repente dos disparos atravesaron la puerta y mi estomago, después soltó un tercer disparo en la cerradura y la forcejeo con resultados.
El miedo me tenia bloqueado, no tengo constancia del tiempo que paso desde que me dispararon hasta que entraron.
finalmente los asaltantes cogieron el bizcocho de marihuana que había llevado a mi cuarto y se fueron con el botín mientras yo daba mis ultimas bocanadas de aire.